13 julio, 2006

Princesa bacana

La Lumi desde la cámara de la naty.



Princesa bacana,
sexo, marihuana y milongón.
Yo cuelgo de tu ombligo
así que no juegues conmigo,
tus juegos de salón...
Mueve tu primero
que yo aquí te espero,
anticipando el tacto de cada labio de tu beso...
Princesa haragana,
¡Que fin de semana!

Princesa dormida
yo bajo a por algo de comer.
Regreso, y princesa
ya ha puesto la mesa;
la cama es el mantel...
Prueba tu primero
que yo aquí prefiero
mirarte sonreír frente a ese plato de cerezas...
Brindemos, princesa,
por esta (brutal) pereza...

Es lunes de mañana;
cualquiera se separa
de una princesa bacana...

(Jorge Drexler)

03 julio, 2006

resumidero 03



24
O sancta simplicitas! ¡Qué mundo más extrañamente simplificado y falsificado aquel en que vive la humanidad! No cesa uno de asombrarse, tan pronto como se pone las gafas apropiadas para ver semejante prodigio. ¡Cuán claro, libre, fácil y sencillo hemos conseguido hacer todo cuanto nos rodea! ¡Cómo hemos sabido dejar errar nuestros sentidos en todo lo que es superficial, e inspirar a nuestro pensamiento un ansia divina de cabriolas caprichosas y de falsos razonamientos! ¡Con qué cuidado hemos tratado de conservar ante todo nuestra ignorancia, para gozar de una libertad, de una despreocupación, de una imprudencia, de un entusiasmo y de una alegría de vivir casi inconcebibles, para gozar de la vida! Y sobre este granito, por lo demás sólido, de nuestra ignorancia es como la ciencia ha podido edificarse, basándose la voluntad de saber en otra voluntad mucho más poderosa, la voluntad de no saber, la voluntad de permanecer en la incertidumbre, en la contra-verdad, no siendo esta voluntad lo contrario de la primera, sino su forma más refinada. El lenguaje, aquí como en todas partes tiene que arrastrar consigo toda su torpeza y seguir hablando de oposiciones, cuando se trata de grados y de sutiles gradaciones; además, la tartufería inveterada de la moral, que se ha convertido ahora, de manera invencible, en "carne de nuestra carne y sangre de nuestra sangre", nos ha desnaturalizado también las palabras de nuestra propia boca. Nosotros, que estamos advertidos, de tiempo en tiempo nos damos cuenta del subterfugio y nos reímos al ver que la mejor de las ciencias sigue siendo aún la que mejor pretende retenernos en este mundo simplificado, absolutamente artificial, aliñado y falsificado para nuestro uso, porque esta ciencia también, un poco a su pesar, ama el error, puesto que por ser viviente, ama la vida.

Nietzsche (Más allá del Bien y del Mal)

resumidero 02


83
La invención del alma por el hombre se insinúa cada vez que surge el sentimiento del cuerpo como parásito, como gusano adherido al yo. Basta sentirse vivir (y no sólo vivir como aceptación, como cosa-que-está-bien-que-ocurra) para que aun lo más próximo y querido del cuerpo, por ejemplo la mano derecha, sea de pronto un objeto que participa repugnantemente de la doble condición de no ser yo y de estarme adherido.
Trago la sopa. Después, en medio de una lectura, pienso: "la sopa está en mí, la tengo en esa bolsa que no veré jamás, mi estómago." Palpo con dos dedos y siento el bulto, el removerse de la comida ahí dentro. Y yo soy eso, un saco con comida adentro.
Entonces nace el alma: "No, yo no soy eso."
Ahora que (seamos honestos por una vez)
sí, yo soy eso. Con una escapatoria muy bonita para uso de delicados: "Yo soy también eso." O un escaloncito más: "Yo soy en eso."
Leo The Wawes, esa puntilla cineraria, fábula de espumas. A treinta centímetros por debajo de mis ojos, una sopa se mueve lentamente en mi bolsa estomacal, un pelo crece en mi muslo, un quiste sebáceo surge imperceptiblemente en mi espalda.
Al final de lo que Balzac hubiese llamado una orgía, cierto individuo nada metafísico me dijo, creyendo hacer un chiste, que defecar le causaba una impresión de irrealidad. Me acuerdo de sus palabras: "Te levantás, te das vuelta y mirás, y entonces decís: ¿Pero esto lo hice yo?"
(Como el verso de Lorca: "Sin remedio, hijo mío, ¡vomita! No hay remedio." Y creo que también Swift, loco: "Pero, Celia, Celia, Celia defeca.")
Sobre el dolor físico como aguijón metafísico abunda la escritura. A mí todo dolor me ataca con arma doble: Hace sentir como nunca el divorcio entre mi yo y mi cuerpo (y su falsedad, su invención consoladora) y a la vez me acerca mi cuerpo, me lo pone como dolor. Lo siento más mío que el placer o la mera cenestesia. Es realmente un lazo. Si supiera dibujar mostraría alegóricamente el dolor ahuyentando al alma del cuerpo, pero a la vez daría la impresión de que todo es falso: meros modos de un complejo cuya unidad está en no tenerla.


Julio Cortázar (Rayuela)

resumidero 01
























A SOLAS CON TODO EL MUNDO

la carne cubre el hueso
y dentro le ponen
un cerebro y
a veces un alma,
y las mujeres arrojan jarrones contra las paredes
y los hombres beben
demasiado
y nadie encuentra al
otro
pero siguen
buscando
de cama
en cama.
No hay ninguna
posibilidad:
estamos todos atrapados
por un destino
singular.
nadie encuentra jamás
al otro.
los tugurios se llenan
los vertederos se llenan
los manicomios se llenan
los hospitales se llenan
las tumbas se llenan
nada más
se llena.
Charles Bukowski

18 junio, 2006



17 junio, 2006

Extrañeza

.
Extraño ..
el vacío repentino en el estómago ...
que, inexplicablemente, llega hasta la nuca ....
y obliga a cerrar los ojos .....
......
Extraño .......
el remolino ciego que sube por la espalda ........
y deja en la garganta .........
un vértigo sabroso y fugaz ........
.......
Extraño ......
el grito mudo que entra por los ojos .....
y explota en el pecho ....
...
Extraña ..
la sutil violencia del amor .

04 junio, 2006

Viernes



























***
hay un plan en la mitad de la guía telefónica
matar los nombres
y después inundar las pertenencias
entonces
desposeídos
vivan
han de seguir sufriendo
nadie va a llamar
nadie escribe
nadie va a robarles la carga

reconozco
la noche que me agita
dibujo el agua
y repito
llueva o truene
noche o viernes

entonces es que hay un plan
en las nubes
en la espera.



***
viernes
y abro esta noche las ventanas
será que ya he traído la tormenta a casa

sed de resurrección

eso es lo que queremos de mañana
que se acabe el viernes

hipócritas
grito y grito
todos alguna vez hemos querido que vengan
la lluvia o el viernes.


Adrián Salas

(sobre él...)
(leer más...)


__________

27 mayo, 2006

25 de Mayo en 25 de Mayo


Otras fotos de ese día.

25 de Mayo en 25 de Mayo

"Locro Patrio" en el Club Borjas, en Las Casuarinas, un pueblo dentro del Departamento 25 de Mayo en San Juan. Somos los únicos extraños, y todos nos miran como a bicho raro. Por un momento creen (y nos lo hace saber una de las Damas de la Subcomisión) que somos periodistas de algún diario local, por las cámaras de fotos. De todos modos no se desilusionaron demasiado cuando supieron que las fotos eran para nosotros nomás.
La Subcomisión de Damas era la encargada de la organización del evento, y eso estaba clarísimo a primera vista: había un movimiento permanente de mujeres ocupadísimas friendo-amasando-atendiendo-sirviendo-cobrando, por entre las mesas y los pies de los maridos sentados, callados, tomando algo.

Los niños ocupaban el centro del salón. Los varones jugando carreras con tapitas de gaseosa (nos pidieron la que teníamos a pesar de estar la botella casi llena, y se la dimos, obviamente) y tirándose unos arriba de los otros; las nenas a la rueda, y a corretearse un poco también.
El evento era auspiciado por la Municipalidad, pero el intendente no estaba. Parece ser que había viajado a Buenos Aires junto a otros intendentes de la provincia a un encuentro sobre minería y medio ambiente organizado, oh casualidad, los días 23 y 24 de mayo, lo que les permitió a varios quedarse ("ya que estamos...") a festejar la fecha patria junto al Presidente y cerca de 250.000 kirchneristas en "la Plaza del Sí", como se apodó a la histórica Plaza de Mayo para ese día.

Vuelvo al campo, el locro, los pasteles y el vino blanco explosivo que regalaban a cada mesa. Hubo sorteos, shows musicales y sopaypillas (tortas fritas) para el mate. Se sorteaban órdenes de compra que donaron algunos comercios de la zona, y el sistema de sorteo era bastante particular: "al tercero ganador". Consiste en que los dos primeros números, extraídos por el animador de la fiesta, no tienen premio y van a parar al bolsillo izquierdo de aquél, por lo que quedan automáticamente fuera de concurso (o sea: sale tu número y fuiste, cosa que nos pasó). Esto hizo que el sorteo se alargue bastante porque mucha gente se había llevado el locro a la casa, y entonces no estaban para recibir el premio, y la cosa volvía a empezar: " - Primer número sin premio.... Segundo número sin premio.... Tercer número por una orden de compra... No está." Y así una y otra vez.

Durante uno de los shows musicales (un grupo de folclore llamado Renacer del Canto: cinco pibes con pantalón negro y camisa de seda, algunos pelos largos y barbitas super prolijas, pseudo Los Nocheros) se me acerca una de las Damas de la Subcomisión con cuadernito y lapicera y me dice:
- ¿Me podrían dar sus nombres y teléfonos? porque mi hijo los quiere invitar a su cumpleaños de 18.
- ¿Ah sí? ¿Y cuando es?
- El 13 de enero...
- Ah! bueno... ya se los anoto... muchísimas gracias! (Mientras pensaba: ¡¡¡¡Faltan ocho meses!!!! ¡¡¡¡y al chico nunca lo vimos!!!!)
Era increíble, habíamos pasado a ser el centro de atención de la fiesta de un modo inexplicable: Los músicos nos miraban mientras tocaban, los niños se nos venían y uno ya se hizo amigote y se sentó con nosotros, las mujeres exhibían su producción de sopaypillas a las cámaras de fotos y nos prometían invitarnos a las peñas que organicen.

Salvo los maridos. Eran los únicos que miraban con cara de desconfianza a estos tres extraños con megacámaras y aspecto distinto. Me parece que no les gustaba que hubiera ojo ajeno adentro de su fiesta. Porque, a pesar de que se anunció en el diario y todo, eramos sólo nosotros los extraños. Y esa era su fiesta.
25 de Mayo en 25 de Mayo. Suena a tautología, pero es sólo un punto donde se cruzan historia y geografía.

17 mayo, 2006

Haiku en metamorfosis

("Beside the rivering waters of, hitherandthithering waters of. Night!")




















Haiku de Mario Benedetti - traducciones automáticas de Altavista Babel Fish.
Fotos: Chile, 03/01/2006.

16 mayo, 2006

HISTORIA CÍNICA (Para Noia)



HISTORIA CÍNICA (Para Noia)


HISTORIA CÍNICA (Para Noia)



(Obra realizada para la Tercera Trimestral de Arte
en La Mandorla: "El arte no es chiste", Abril de 2006).

En el proceso de pensar una obra suelo pasar por distintas etapas, pero siempre la primera (unas veces más corta, otras más duradera y tortuosa) es una sensación de vacío. Mente en blanco. Nada. Y entonces empiezo a mirarme a mí misma, a buscar, a preguntarme qué hay en mí para decir.

Esa instancia es la que tomé, justamente, como punto de partida.
Me interesa aquí jugar con el lenguaje y sus ambigüedades. El léxico médico suele resultar algo encriptado: no sólo la terminología que se usa para nombrar los estudios clínicos, sino también los estudios en sí mismos, esa traducción visual o textual de nuestro interior, que nos resulta tan ajena a la idea que tenemos del propio cuerpo. A partir de una relectura de estos estudios intento un autoexamen y me expongo al examen de otros, en busca de una cura para esa enfermedad terminal que es la falta de ideas.
ESTETOSCOPIA
RADIOGRAFÍA
ECOGRAFÍA
AUDIOMETRÍA
ELECTROENCEFALOGRAFÍA



07 mayo, 2006

____________autorretrato


La tarde inmóvil. La tarde dibujando. Repitiendo las líneas de mi rostro, siempre diferentes, siempre mías, buscando aprender el circuito de la mirada, para apre(he)nderme de algún modo (“mirarme desde otro, mirarme como otro...”).

Me estoy vaciando de puro mirarme. Me miro el pupo todavía, como si no pudiera aún creer en mi propia autonomía. Moverme por propia voluntad, un ejercicio que siempre me resultó dificultoso. Ni siquiera puedo decir que creo en mí. Quizá esa sea la clave para desarmar esta maraña: No me creo, no me puedo creer nada.

No te creo, no te creas.
No me creo.
No me creas.
Creer y crear, dos pilares de la mentira.

06 abril, 2006

"Yo comprendía la imposibilidad con que se estrella el amor"

"Nos imaginamos qué tiene por objeto un ser que puede estar acostado ante nosotros, encerrado en su cuerpo. ¡Ay! Es la prolongación de ese ser a todos los puntos del espacio y del tiempo que ese ser ha ocupado y ocupará. Si no poseemos su contacto con tal lugar, con tal hora, no poseemos a ese ser. Ahora bien, no podemos llegar a todos esos puntos. Si por lo menos nos señalaran, acaso podríamos llegar hasta ellos. Pero andamos a tientas y no los encontramos. De aquí la desconfianza, los celos, las persecuciones. Perdemos un tiempo precioso en una pista absurda y pasamos sin sospecharlo al lado de la verdadera".
Recherche - M.Proust
(Gracias Naty)

25 marzo, 2006

16 marzo, 2006

luna sanjuanina

20 enero, 2006

Levedad

Segunda Trimestral de Arte
La Mandorla 2005

“Levedad”

La Mandorla – Espacio de Prueba y Acción llevó a cabo la Segunda Trimestral de Arte Mandorla 2005 el viernes 25 de Noviembre de 2005.
El ciclo de trimestrales, iniciado en agosto de ese año, consiste en la elección de una temática curatorial y la invitación de artistas de la provincia, del país y del exterior a intervenir los espacios de La Mandorla con sus proyectos artísticos.
En esta ocasión el eje temático de la muestra corresponde a la idea de Levedad. El texto curatorial del que parten los proyectos artísticos aclara el enfoque desde donde que se toma el término: “La levedad es un concepto engañoso, cargado de poética. Italo Calvino arriesga: En la vida todo lo que elegimos y apreciamos por su levedad no tarda en revelar su propio peso insostenible. Nosotros proponemos invertir esta fórmula: lo pesante como susceptible de ser transmutado a leve (…) La historia personal y la de nuestro país (que, sin duda, se relacionan directamente) son un peso que llevamos a cuestas. Sin embargo, la mirada que imprimimos a las cosas y a los hechos cotidianos deben, de alguna manera, esquivar la mirada de una Medusa amenazante que nos ronda, petrificando nuestro avance o camino, deteniendo el tiempo y arraigándose en los hechos que la memoria no se permite retomar.”
Finalmente, se proponen dos direcciones desde las que puede leerse lo leve: “Por un lado, la le vedad como sinónimo de lo liviano, de eso que poéticamente nos permite elevarnos por sobre las cosas, nos permite quitarle el peso a los objetos, nos lleva a situaciones nostálgicas o nos provoca experiencias sensoriales que nos reconfortan. Por otro lado, la levedad como pensamiento: poder mirar la historia y la realidad de manera indirecta, quitándoles también el peso a los hechos, dejando de lado el bronce y la piedra.”
Los artistas que participaron son:
Alberto Sánchez: Artista Visual (Reside en San Juan)
Adrián Campillay: Escritor (Reside en San Juan)
Cibeles Guarnido: Artista Visual y Diseñadora Gráfica (Reside en San Juan)
Cristian Widmer: Artista Visual (Reside en San Juan)
Eugenia Morte: Artista Visual (Reside en San Juan)
Graciela Pérez: Artista Visual (Reside en San Juan)
Lizete Elizondo: Artista Visual (Reside en Barcelona)

La curaduría estuvo a cargo de Bernardo Garay Pringles y Guadalupe Aguiar Masuelli, y la organización del evento fue coordinada por Claudia Pérez de Sanctis, Juan Manuel Valenzuela y Eugenia Morte, todos ellos miembros del Colectivo de Arte La Mandorla.



Segunda Trimestral de Arte Mandorla 2005 (1)



Alberto Sánchez, "Corrección óptica".
Imágenes impresas, Binoculares de juguete.
Espacio: Habitación mediana.



María Eugenia Morte, "Inmersión".
Frascos, agua destilada.
Espacio: Antebaño.



Graciela Pérez, "Melancolía".
Pétalos de flores.
Espacio: Pasillo entre patios.



Adrián Campillay, "Sin título".
Tres monitores, videos digitales.
Espacio: Cocina.

Segunda Trimestral de Arte Mandorla 2005 (2)



Lizete Elizondo, "Twin Towers".
Proyección, barras de hielo.
Espacio: Habitación pequeña.



Cibeles Guarnido, "El gran piso".
Pintura, trabajo a pincel.
Espacio: Habitación grande.



Cristian Widmer, "Microdesprendimientos".
Plástico transparente.
Espacio: Toldo de patio central.

24 diciembre, 2005

La vida vivida (Vinicius de Moraes)

¿Quién soy yo sino un gran sueño oscuro frente al Sueño
Sino una gran angustia oscura frente a la Angustia
¿Quién soy yo sino el árbol imponderable en la noche inmóvil
Cuyas raíces remontan a la más triste profundidad de la tierra?

¿De qué vengo sino del eterno caminar de una sombra
Que se destruye en presencia de las fuertes claridades
Pero en cuyo rostro indeleble reposa la faz del misterio
Y cuya forma es la prodigiosa oscuridad informe?

¿Cuál es mi destino sino el de asistir a mi Destino
Río que soy buscando el mar que me acobarda
Alma que soy clamando el desfallecimiento
Carne que soy en el fondo más recóndito del rezo?

¿Qué es la mujer en mí sino el túmulo
El blanco jalón en mi ruta peregrina
Aquélla en cuyos brazos camino hacia la muerte
Pero tan sólo en cuyos brazos tengo vida?

¿Qué es mi Amor, ¡hay de mí! sino la luz impasible
Sino estrella parada en un océano de melancolía
Qué me dice ese amor sino que toda palabra es vana
Si no reposa en el seno trágico del abismo?

¿Qué es mi Amor? sino mi deseo iluminado
Mi infinito deseo de ser lo que soy más allá de mí mismo
Mi eterno partir en mi enorme anhelo de quedar
Peregrino, peregrino de un instante, peregrino de todos los instantes?

¿A quién respondo sino a ecos, a sollozos, a lamentos
De voces que mueren en lo íntimo de mi placer o de mi tedio
A quién hablo sino a multitud de símbolos errantes
Cuya tragedia efímera ningún espíritu imagina?

¿Cuál es mi ideal sino el hacer del cielo poderoso la Lengua
De la nube la Palabra inmortal llena de secretos
Y del fondo del infierno con delirio proclamarlo
En Poesía que se derrame como sol o como lluvia?

¿Qué es mi ideal sino el Supremo Imposible
Aquel que sólo es mi afán y mi anhelo
Que es en mí sino mi deseo de encontrarlo
Y al encontrarlo mi miedo de no reconocerlo.

¿Qué soy yo sino Él, el Dios en sufrimiento
El temblor imperceptible en la voz portentosa del viento
El latir invisible de un corazón en descampado...
Qué soy yo sino Yo Mismo frente a mí?

23 noviembre, 2005

Segunda Trimestral en La Mandorla

03 noviembre, 2005

¿De qué se habla cuando se habla de Latinoamérica? Cuatro miradas sobre el net.art en la producción artística latinoamericana.


"Continuando nuestra línea de colaboración con a mínima, publicamos esta entrevista que Guadalupe Aguiar mantiene con algunos de los autores esenciales del net art en español."

Lo que sigue es una serie de preguntas realizadas a cuatro artistas latinoamericanos que trabajan en net.art. Las mismas intentan rastrear el origen de esta práctica en Latinoamérica, su situación actual y los intereses particulares de estos artistas que, con poéticas y estilos diferentes, constituyen un recorte representativo de la producción actual en este lado del mundo.

Guadalupe Aguiar - ¿Qué aspecto de la producción de net.art les resulta más interesante?

Santiago Ortiz - Disfruto mucho con mi trabajo porque es diverso. No se restringe temáticamente y necesita que esté constantemente investigando en muy distintas áreas (genómica, teatro, física cuántica, lingüística, músicas tradicionales, y un larguísimo etcétera).

Marina Zerbarini - La independencia, la posibilidad de producir obras sin necesidad de apoyo, espacio o legitimación de ninguna institución.

Andrés Burbano - Hace un tiempo vengo interesado en el desarrollo de proyectos que trabajan con streaming media, es decir, con transmisiones de video y/o audio a través de la red. Las propuestas que trabajan en desarrollos que incluyen la interconexión y la constitución de espacios dialógicos interactivos a nivel audiovisual son los que me resultan más estimulantes ahora.
Por otro lado, están los proyectos que trabajan explorando las posibilidades de crear “programas” alternativos para colgar en la red. Creo que hay ramas y subramas, como los “browsers” alternativos, quienes diseñan sus propias herramientas para el streaming, etc. Tengo un interés particular por los proyectos que empiezan a explorar las posibilidades de las redes inalámbricas y sistemas de red sin cables.
Me interesan mucho también los proyectos que trabajan de cara al software libre y los proyectos en donde los núcleos CREATIVOS y CRÍTICOS están presentes y claros en las propuestas… Igual siempre hay cosas interesantes que se salen de los parámetros de lo que te interesa estrictamente.

Ignacio Nieto – Me interesa la cuestión de subvertir la funcionalidad original de internet mediante la investigación, experimentación e implementación de sus posibilidades técnicas. ¿Por qué? Porque el artista es el cuestionador del signo.
(ver el artículo completo…)

05 octubre, 2005

interpelaciones


Un paso. Y otro. Y otro.
Y otro más.

Y nunca encuentro lo que busco.
Nunca puedo formular la pregunta correcta
para recién intentar responder lo que vagamente intuyo,
lo que el hueco sin fin de la garganta me reclama.

Un paso. Y otro. Y otro.

1:10 PM



Leo lo que quiero (no encuentro otra manera)
Leo lo que quiero en los ojos de la gente.

Escucho detrás de todas las puertas
pensando en una, imaginada, inexistente.

Tejo y habito mi propia ficción, la que me hace posible,
la que me habilita.

Que alguien me diga qué es normal en el reino de los locos.
Quién se cree capaz, sin caer en la ironía.

5:03 PM



Me siento interpelada,
me pongo en la voz de un nombre,
que es ese nombre, no dicho.

Me elevo a la cumbre de un espacio
que no me pertenece.

Me retiro.


5:05 PM



Mirar de lejos gana en perspectiva, pero pierde en implicancia.

5:05 PM


26 septiembre, 2005

El origen de algunas palabras de nuestro léxico popular._Por Roberto Arlt


Texto del libro Aguafuertes porteñas

Ensalzaré con esmero al benemérito "fiacún".

Yo, cronista meditabundo y aburrido, dedicaré todas mis energías a hacer el elogio del "fiacún", a establecer el origen de la "fiaca", y a dejar determinados de modo matemático y preciso los alcances del término. Los futuros académicos argentinos me lo agradecerán, y yo habré tenido el placer de haberme muerto sabiendo que trescientos setenta y un años después me levantarán una estatua.

No hay porteño, desde la Boca a Núñez, y desde Núñez a Corrales, que no haya dicho alguna vez:

-¡Hoy estoy con "fiaca"!.

De ello deducirán seguramente mis asiduos y entusiastas lectores que la "fiaca" expresa la intención de "tirarse a muerto", pero ello es un grave error.

Confundir la "fiaca" con el acto de tirarse a muerto es lo mismo que confundir un asno con una cebra o un burro con un caballo.

Exactamente lo mismo.

Y sin embargo a primera vista parece que no. Pero es así. Sí, señores, es así. Y lo probaré amplia y rotundamente, de tal modo que no quedará duda alguna respecto a mis profundos conocimientos de filología lunfarda.

Y no quedarán, porque esta palabra es auténticamente genovesa, es decir, una expresión corriente en el dialecto de la ciudad que tanto detestó el señor Dante Alighieri.

La "fiaca" en el dialecto genovés expresa esto: "Desgarro físico originado por la falta de alimentación momentánea". Deseo de no hacer nada. Languidez. Sopor. Ganas de acostarse en una hamaca paraguaya durante un siglo. Deseos de dormir como los durmientes de Efeso durante ciento y pico de años.

Sí, todas estas tentaciones son las que expresa la palabra mencionada. Y algunas más.

Comunicábame un distinguido erudito en estas materias, que los genoveses de la Boca cuando observaban que un párvulo bostezaba, decían: "Tiene la "fiaca" encima, tiene". Y de inmediato le recomendaban que comiera, que se alimentara.

En la actualidad el gremio de almaceneros está compuesto en su mayoría por comerciantes ibéricos, pero hace quince y veinte años, la profesión del almacenero en Corrales, la Boca, Barracas, era desempeñada por italianos y casi todos ellos oriundos de Génova. En los mercados se observaba el mismo fenómeno. Todos los puesteros, carniceros, verduleros y otros mercaderes provenían de la "bella Italia" y sus dependientes eran muchachos argentinos, pero hijos de italianos. Y el término trascendió. Cruzó la tierra nativa, es decir, la Boca, y fue desparramándose con los repartos por todos los barrios. Lo mismo sucedió con la palabra "manyar" que es la derivación de la perfectamente italiana "mangiar la follia", o sea "darse cuenta".

Curioso es el fenómeno, pero auténtico. Tan auténtico que más tarde prosperó este otro término que vale un Perú, y es el siguiente: "Hacer el rostro".

¿A qué no se imaginan ustedes lo que quiere decir "hacer el rostro"? Pues hacer el rostro, en genovés, expresa preparar la salsa con que se condimentarán los tallarines. Nuestros ladrones la han adoptado, y la aplican cuando después de cometer un robo hablan de algo que quedó afuera de la venta por sus condiciones inmejorables. Eso, lo que no pueden vender o utilizar momentáneamente, se llama el "rostro", es decir, la salsa, que equivale a manifestar: lo mejor para después, para cuando haya pasado el peligro.

Volvamos con esmero al benemérito "fiacún".

Establecido el valor del término, pasaremos a estudiar el sujeto a quien se aplica. Ustedes recordarán haber visto, y sobre todo cuando eran muchachos, a esos robustos ganapanes de quince años, de dos metros de altura, cara colorada como una manzana reineta, pantalones que dejaban descubierta una media tricolor, y medio zonzos y brutos.

Esos muchachos era los que en todo juego intervenían para amargar la fiesta, hasta que un "chico", algún pibe bravo, los sopapeaba de lo lindo eliminándolos de la función. Bueno, estos grandotes que no hacían nada, que siempre cruzaban la calle mordiendo un pan y con gesto huído, estos "largos" que se pasaban la mañana sentados en una esquina o en el umbral del despacho de bebidas de un almacén, fueron los primitivos "fiacunes". A ellos se aplicó con singular acierto el término.

Pero la fuerza de la costumbre lo hizo correr, y en pocos años el "fiacún" dejó de ser el muchacho grandote que termina por trabajar de carrero, para entrar como calificativo de la situación de todo individuo que se siente con pereza.

Y, hoy, el "fiacún" es el hombre que momentáneamente no tiene ganas de trabajar. La palabra no encuadra una actitud definitiva como la de "squenún", sino que tiene una proyección transitoria, y relacionada con este otro acto. En toda oficina pública y privada, donde hay gente respetuosa de nuestro idioma y un empleado ve que su compañero bosteza, inmediatamente le pregunta:

-¿Estás con "fiaca"?

Aclaración. No debe confundirse este término con el de "tirarse a muerto", pues tirarse a muerto supone premeditación de no hacer algo, mientras que la "fiaca" excluye toda premeditación, elemento constituyente de la alevosía según los juristas. De modo que el "fiacún" al negarse a trabajar no obra con premeditación, sino instintivamente, lo cual lo hace digno de todo respeto.

23 septiembre, 2005

Crónica


Día extraño. El colectivo que me llevaba a trabajar se rompió y me dejó a pie. Pero no fue eso. Ni tampoco que el colectivo que me traía del trabajo TAMBIÉN se rompió y me dejó a pie…No fue eso tampoco. Aunque tuvo mucho que ver.
Me bajo de ese segundo colectivo (con la cara que uno puede tener cuando un colectivo lo deja a pie por segunda vez en un solo día, y para colmo a la una y cuarto de la tarde, con hambre y el almuerzo apenas en proyecto), en Libertador y Santiago del Estero. Empiezo a caminar por Libertador hacia el este mirando el suelo y puteando en varios idiomas, cuando empiezo a ver en el suelo, cerca de la pared de la Escuela Normal, unas huellas de un pie descalzo, un pie derecho, bañado en sangre.


Empiezo a seguir el rastro, cruzo la Avenida Alem, siguiéndolo paso a paso, sube a la plaza, sigue, camina por las piedras lajas de la plaza, atraviesa el pasto, comienza a zigzaguear apoyándose en los árboles, se resbala en su propia sangre, sigue sin parar, el pie descalzo, gotas en el suelo, y sólo ese pie que se repite. Cruza el centro de la plaza, sigue un poco más y se detiene. Varias marcas en un punto. Mira hacia atrás y… no sé. No hay más marcas desde allí.
Me dovolví para buscar el origen, la primera huella, algún dato. Encuentro el primer paso, el más claro en la forma del pie (un pie masculino sin dudas), y me acerco al quiosco para preguntar qué pasó. La quiosquera me habla de un acuchillado, de los vidrios rotos del locutorio de la esquina, de la locura de gente anoche por el día de la primavera y el estudiante, que en la radio hablaron de 45 mil personas, pero ella cree que más. Que ella no vió nada porque cerró a las doce (“se me querían meter al quisco, no paraba de pasar gente ni un minuto, era impresinante”).
Saco la cámara de fotos (por suerte la llevaba en el bolso) y me pongo a registrar algunas huellas. Repito el camino otra vez. Llego al final (a todo esto, con un bolso pesadísimo y una bolsa llena de cosas en la mano) y se me ocurre que lo mejor era filmar el recorrido.


Tenía 108 segundos en la tarjeta y me devuelvo otra vez al punto cero. Filmo el recorrido. Voy descubriendo detalles en esa revisión. Se me acaba la tarjeta. Pienso que la luz no era conveniente, mucho sol de medio día, que sería mejor volver al atardecer. Dos y media de la tarde entro a mi casa.
A las seis de la tarde volví, filmé de nuevo el recorrido, ahora un poco mejor. Llego al final del trayecto, giro, filmo la plaza, se acaba la tarjeta y me encuentro a un amigo que venía, como todo el mundo a esa hora y a cuaquier otra, en su mundillo mental. Me atormenta con un problema más que banal, a los gritos, a su manera, y se va. Y me quedo ahí, haciendo un esfuerzo por reconstruir la escena.
Recaminé ya por quinta y última vez el circuito, siempre encontrando nuevos indicios, marcas que me explican el lugar exacto de la herida, que me sugieren cómo, por qué y dónde. Varias hipótesis.




Por un momento me convierto en ese tipo, lastimado y hullendo a pie de algo, sin parar, hasta que no puede seguir.